Último adiós “al eterno peregrino de la Virgen de El Cisne”

Posted on agosto 01, 2020, 2:02 am
7 mins

“Es una experiencia maravillosa, tocarla y tenerla tan cerca es especial. La imagen tiene algo sobrenatural y cuando uno se acerca le invade una paz interior”. Así describía el Padre Armando Jiménez cuando hablaba del regalo tan grande de ser el custodio, por más de diez años de la Virgen de El Cisne.
El fallecimiento del padre Armando causó profunda tristeza en toda la comunidad lojana, principalmente de los cisñenos que por años pudieron percibir de cerca su trabajo en el desarrollo social y cultural de la parroquia, además del sacrificio y entrega en su evangelización, animando a los devotos de la “Churonita”, a acrecentar su fe en ella, participando en las largas romerías, acompañando y animando a los peregrinos, hasta que la enfermedad lo limitó.
Esta mañana en la Catedral, se llevó a cabo la ceremonia de despedida, del carismático sacerdote, fue transmitida por las redes sociales. Más de mil personas estuvieron conectadas enviando sus notas de pesar y aprecio a quien fuera un sacerdote humilde, bondadoso y fiel en su servicio sacerdotal.
El Obispo de Loja, Mons. Walter Heras, ofm., en su homilía destacó la humildad y la generosidad, como virtudes que marcaron la vida del presbítero, además de su amor hacia la Buena Madre, “Cuanta enseñanza nos deja nuestro querido padre Armando, con su vida y entrega, ha sido el verdadero profeta este tiempo y en nuestra Iglesia de Loja. Entre las virtudes que encarnó el padre Armando fue la humildad, que lo hizo sabio poniendo su conocimiento al servicio de los demás…la humildad está íntimamente unida a la generosidad que es el signo más hermoso de la pobreza, era una persona que compartía lo que tenía, no fue mezquino, ni tacaño…fue generoso con el tiempo para los demás, daba tiempo para acoger, para escuchar…Quien ama profundamente a Dios ama profundamente a su Madre, parece que Armando acogió las palabras de Jesús cuando le dijo a Juan, “Ahí tienes a tu Madre”… cuanto amor a la Virgen, cuanta entrega a la Buena Madre, hizo suyo el Magníficat con María, Nuestra Señora de El Cisne, proclamó la grandeza del Señor, se alegró su espíritu solo en Dios su Salvador, encarnó como María la humildad de la sierva de Yahvé, cuanto amor a la Madre del Señor, cuanto cuidado y dedicación hacia ella, él fue el custodio de la Madre, el caminante que no la dejaba sola, el que le decía cada día que Bella eres Madre de El Cisne y difundía todo su amor y su belleza maternal, en ella depositó su vida y su confianza. Descansa en paz, querido padre Armando e intercede por hermanos sacerdotes, por tu familia y por todo tu pueblo fiel”.
“Tu ejemplo de sacerdote nos anima a seguir caminando con fidelidad hacia la casa del Padre, donde tú nos estarás esperando, hasta pronto”, expresó, con suma tristeza, el padre Sócrates Chinchay, actual párroco-rector del Santuario.
“No dejen que su legado se quede, él fue un hombre de bien, de trabajo…deseo que mantengan ese amor a la Virgen Santísima de El Cisne, la entrega incondicional a Jesús, siempre con la disposición de ayudar a los demás”, pronunció unos de sus familiares.
A su vez se hicieron presentes con acuerdos de condolencia la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Jimbura, el gobierno parroquial de San Pedro de la Bendita y organizadores de las festividades en honor a la Virgen de El Cisne en los meses de agosto y noviembre.
El padre Armando, nació el 01 de diciembre de 1967, en la parroquia Jimbura, Cantón Espíndola, Provincia de Loja, en el hogar formado por José María Jiménez Abad e Isabel Jiménez Girón, fue el 9 de sus diez hijos.
Un hogar bendecido por Dios con el don de dos hijos sacerdotes, el padre Armando y el Padre José Efrén, quien después de tres años de sacerdote fue llamado por el Señor a gozar de su presencia
Realizó sus estudios en la Escuela “26 de septiembre “del barrio el Salado de la Parroquia de
Jimbura, el Ciclo Básico en el Colegio Técnico Agropecuario de Macará y el diversificado en el Colegio la Dolorosa de la ciudad de Loja.
Su formación sacerdotal la realizó en el Seminario Misionero del Espíritu Santo de la Ceja-Colombia y el Seminario Mayor Reina de El Cisne en Loja.
Estudio también Antropología Teológica en la Universidad Central de Italia.
Se ordenó de diácono el 23 de diciembre de 1995 y de sacerdote el 13 de septiembre de 1996.
Junto con su pueblo compartió alegrías y esperanzas, sufrimientos y angustias, pero la fe le permitió asumir con amor los problemas, a prestar oído a sus gritos y ser la voz de los más pobres. Su carisma, y la entrega total al servicio de Dios le concedió la gracia de recibir a muchos fieles que visitaron el Santuario de Nuestra Señora de El Cisne que por dos ocasiones fue su rector. Gratos recuerdos de su hospitalidad y bondad siempre vivirán en el corazón y memoria de todos.

Webmaster

Leave a Reply

  • (not be published)