Las Damas y Caballeros de la Paz que conforman la Subzona de Policía Loja participaron en una solemne eucaristía con motivo de conmemorar, con profundo júbilo, los 88 años de profesionalización y 188 años de institucionalidad de la Policía Nacional del Ecuador.
La ceremonia religiosa se desarrolló en la Basílica de El Cisne, con la presencia de autoridades civiles y policiales, quienes se unieron a este acto de fe y gratitud. En representación del Mando Institucional asistió el señor General de Distrito Fausto Iñiguez Sotomayor, Subcomandante de la Policía Nacional, quien presidió este acto litúrgico junto a los comandantes de Zona y Subzona, así como el talento humano Directivo y Técnico Operativo de la institución.
La celebración inició con los honores respectivos ofrecidos a la Virgen de El Cisne, Generalísima de la Policía Nacional y Patrona Institucional, dando paso a una ceremonia espiritual cargada de reflexión y recogimiento, en la que también participaron familiares de los uniformados.
Durante su intervención, el Coronel Washington Chugá Casanova, Comandante de la Subzona de Policía Loja, expresó su gratitud a Dios por permitir a la institución alcanzar 88 años de vida profesional y 188 años de institucionalidad, destacando el compromiso permanente de los servidores policiales con la seguridad y el bienestar de la ciudadanía.
Asimismo, invocó la protección de la Patrona Institucional para que continúe guiando y fortaleciendo a los uniformados en los momentos difíciles y en cada decisión que toman en el cumplimiento de su deber. De igual forma, agradeció a los fieles y devotos presentes, señalando que su acompañamiento engrandece y da mayor significado a esta conmemoración.
La ceremonia incluyó ofrendas, honores y cánticos litúrgicos que realzaron este importante acontecimiento. Cabe destacar que por primera vez este santuario mariano fue escenario de la conmemoración de un aniversario institucional, convirtiéndose en un momento histórico y significativo para la Policía Nacional y sus integrantes.
Con este acto de fe, la institución reafirma su vocación de servicio y su compromiso de continuar trabajando por la seguridad, la paz y el bienestar de todos los ecuatorianos.

