Catamayo | Jueves 1 de enero de 2026. La parroquia San José de Catamayo inició el año nuevo con la celebración eucarística de la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en un ambiente de fe, gratitud y comunión. Desde el altar se elevó una intención especial por los enfermos, adultos mayores, agonizantes y emigrantes, así como por quienes siguieron la transmisión a través de VivaCatamayoTV.
“Bienvenidos, hermanos, a esta celebración eucarística que inicia el año 2026”, se escuchó al inicio, encomendando el nuevo tiempo bajo la intercesión de María y la bendición de la Sagrada Familia: “Pidamos a ella que interceda… y que San José siga bendiciendo todas las familias”.
Un mensaje que marcó el arranque del año
En la homilía, el sacerdote dejó una idea central que se volvió el corazón de la jornada: iniciar el 2026 con seriedad y propósito. Con un tono cercano y directo, lanzó una pregunta que atravesó a la asamblea:
“Lo más importante… no es hacer el testamento para quemarlo, sino hacer un proyecto de vida. ¿Cuándo se tiene que hacer el proyecto de vida? Hoy.”
Y lo aterrizó con una imagen clara: “Si no tenemos un proyecto de vida, somos como un barco sin brújula”.
“No estamos aquí para estar alegres, sino para ser felices”
Otro de los momentos más comentados fue cuando diferenció alegría y felicidad, insistiendo en que el rumbo del año lo define cada persona con sus decisiones:
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“Las cosas no dan felicidad… La felicidad la dan las personas y la da Dios.”
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“A las personas se las ama… a las cosas se las quiere.”
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“Este 2026 tiene que ser… el año de tomar la vida con seriedad y ser felices.”
Con frases coloquiales y reflexivas, pidió dejar atrás resentimientos y “niñeces”, apostar por la familia, la comunidad y la fe vivida con coherencia.
Reconocimiento al “mejor cristiano” y agenda parroquial
Dentro del anuncio comunitario, el sacerdote adelantó que, en las fiestas de San José, se proyecta entregar un distintivo al “mejor cristiano” de la parroquia, destacando el servicio silencioso: quien cuida el templo, colabora, mantiene el orden y vive la fe con hechos.
Además, informó sobre jornadas médicas previstas para sábado 10 y domingo 11 de enero, a realizarse en la Unidad Educativa San Juan Bautista, con atención en: medicina general, psicología clínica, nutrición, odontología, otorrinolaringología, optometría y laboratorio clínico.
Bendición con el Santísimo y deseo final
Al cierre, la comunidad participó de la bendición con el Santísimo Sacramento, recibiendo el nuevo año “bendecidos, superbendecidos”, como se expresó en el templo. Y quedó una frase final, sencilla pero contundente:
“El año será bueno o será malo… depende de cada uno.”
