Oración, música y Eucaristía en la Natividad de la Virgen María

Varios artistas  le cantaron en la mañana de este martes 08 de septiembre en la Catedral, las Mañanitas a la Virgen de El Cisne,  programa especial que por tercer año consecutivo se realiza en nuestra ciudad.

Las participaciones musicales se dieron dentro de la Catedral y mediante zoom para aquellos artistas que no pudieron estar presentes, debido a la emergencia sanitaria.

El Mariachi Sol Azteca, dio apertura al primer momento de esta celebración Mariana, luego Augusto Orellana, Armonía Santa, Pedro Peralta, Ana Lucía Proaño y Máximo Escaleras, quienes tuvieron la oportunidad de dedicarle dos canciones a la Reina Coronada de El Cisne, en esta oportunidad, representada por el cuadro histórico de 1917.

Al finalizar las interpretaciones, inició la Eucaristía presidida por el Obispo de Loja, Mons. Walter Heras, ofm., concelebrada por Mons. Manuel Valarezo, Obispo emérito de Galápagos y algunos sacerdotes,  “Queridos hermanos y hermanas, hoy nos congregamos con alegría para celebrar esta festividad, el nacimiento de la Virgen María, un día muy especial en nuestra ciudad de Loja donde celebramos a nuestra Buena Madre en la advocación de la Virgen de El Cisne, en esta ocasión de manera distinta pero la celebramos con ese mismo amor y fe”, fueron las palabras del Obispo, al iniciar la Misa de fiesta.

Ante un reducido número de fieles que se dieron cita para participar de este homenaje, cumpliendo con las disposiciones de bioseguridad y el aforo,  Monseñor Walter en su homilía destacó que la Virgen María, nunca se aparta, permanece con su pueblo sufriente, está presente y quiere que recordemos que su amor no se mueve, “porque es ella que siempre acompaña a sus hijos y acompaña a su pueblo con esperanza… durante este tiempo difícil una de las cosas que nos ha enseñado, es que siendo una sociedad ruidosa hemos sentido que es importante el silencio, porque en el silencio es cuando Dios habla y podemos escucharlo. No todo lo que hemos vivido en este tiempo ha sido negativo, creo que ha sido un tiempo de aprendizaje y verlo desde la figura de la Virgen, ha sido mucho mejor para nosotros, cuantas cosas la Virgen María guardo en el silencio de su corazón y en su silencio entendía la voluntad de Dios y cuál era su misión”.

“En el silencio viene la meditación”, insistió el Obispo, “y con la meditación viene la aceptación de la voluntad de Dios, solamente desde ahí, entendemos el sí de María, -hágase tu voluntad- y quizá ese hágase tu voluntad, es el que Jesucristo nos deja a nosotros en la oración del Padre Nuestro. Por eso celebramos hoy con alegría el nacimiento de la virgen María, porque ella nos deja un camino para llegar a esa vida plena y llegar a la esperanza que no nos defrauda y para llegar con optimismo alcanzar esa vida que todos esperamos”, puntualizó.

 El evento organizado por la parroquia El Sagrario – La Catedral, se siguió a través de las redes sociales y medios de comunicación.

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